Trajes femeninos
Calzado de lona con suela de esparto o cáñamo, que se asegura por simple ajuste o con cintas.
También podemos denominarlo abarcas. Calzado de cuero que cubre la suela, la puntera y talón del pie que se ata con cuerdas sobre el empeine y el tobillo.
Se denominan así porque el tacón tiene forma de carrete. Pueden ser de cuero y lazos para atarles, o bien ser enganchados a través de una trabilla.
Se usaban de varios colores, predominando el azul y el blanco para los días festivos.
Pantalones bombachos cortos que se ponen debajo de la falda y la enagua, y forman parte de algunos trajes regionales femeninos.
Prenda interior femenina, similar a una falda y que se lleva debajo de esta.
Confeccionada generalmente de lino, se cerraba en el cuello por dos ojales, para pasar una botonadura de lino o metálica. Suele llevar fruncido tanto en cuellos como en mangas y en ocasiones llevaban adornos hechos a crucetilla.
No es una prenda de vestir propiamente dicha, pero es una característica de la mujer burgalesa. Existen varios tipos pero el más utilizado fue el de picaporte y posteriormente el de rodete.
Las mujeres solían cubrir su cabeza tanto con pañuelos como con manteletas que iremos nombrando con cada traje.
Es la prenda de abrigo que utilizaban las mujeres y pueden ser muy sencillas de lana o de lujo con adornos y pasamanería.
La piedra más característica es el coral, pero también podremos encontrar el azabache y la plata. El uso de collares y pendientes largos era habitual entre las burgalesas, variando dependiendo de la economía propia de cada casa.
Jubón sin mangas, cerrado en la delantera por cordones.
Su origen es francés. Cubre el tronco y los brazos, es ajustado hasta llegar a la cintura donde sale un ligero volante.
Es una prenda ajustada que cubre el tronco, de manera escotada, y los brazos. Se podría decir que tiene forma de «chaquetilla».
Bolsillo que se ata a la cintura colgando.
Prenda de tela generalmente negra y bordeada de terciopelo. Su uso habitual era para acudir a la iglesia.
Forma de denominar a la falda en la zona sur de la provincia.
Pieza de seda o lana con flecos y bordados, generalmente de pájaros, flores o mariposas.
Pieza de seda o lana con flecos y bordados, generalmente de pájaros, flores o mariposas.
Mantilla corta que se coloca en la cabeza y que en caso necesario servia para cubrirse el rostro.
Prenda ajustada interior sin mangas ni hombreras y que no baja de la cintura.
